Prologados por Mercedes Monmany y con epílogo de los solventes traductores Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano, se presentan los nuevos poemas de la premio Nobel polaca. Solo veintitrés, cinco de los cuales ya publicó en el 97 la editorial Hiperión.
Los poemas de Szymborska son siempre personalísimos. La poeta descoloca con la variedad de sus recursos, la riqueza de las imágenes y la manera de abordar los temas. Por ejemplo, “Contribución a la estadística” trata de la condición humana en términos de porcentajes. O en el memorable “Una del montón” agradece haber tenido la oportunidad de ser ella misma y preservar la capacidad de sorprenderse de ello, agradecimiento para el cual se fija en el aciago destino de los animales. El control de la materia poética es muy ajustado, los principios y los finales siempre bien medidos. En poemas estructurados en torno a los paralelismos, como en “Baile”, los versos avanzan hacia el clímax final con una naturalidad que solo puede ser fruto de una exigencia incansable de depuración. Carente de engolamiento como pocas voces, la suya se nos va haciendo cada vez más imprescindible.