El presente volumen, ilustrado con dibujos de Roc Espinet, despliega una variada mezcla de géneros. Si la primera parte combina prosa de dietario con poesía de intención paródica, la segunda la conforman 48 cuentos divididos en dos series.
Puntos comunes de todo el material son el gusto por las asociaciones sorprendentes, la descripción de espacios irreales ("a la mano derecha de cualquier sueño") y las dislocaciones temporales, de manera que, por ejemplo, "siempre" y "pasado mañana" vienen a ser lo mismo. También contribuyen a la unidad la cohabitación con espectros, indicios de una realidad desconocida, que desfilan por estos textos como si tal cosa.
Copan los temas la frustración de la vocación poética, el sinsentido de la existencia y la soledad e inadaptación a las que aboca el amor herido. Toca, pues, pocas cuerdas el autor. Esa reiteración temática podría entenderse de una manera peyorativa, pero también encomiástica, en la medida en que el autor procede a exorcizar sus demonios.
La obra es irregular pese a las acuñaciones verbales brillantes. Pero conviene destacar el esfuerzo de Tugues por crear un mundo propio, pretensión que consigue sobradamente.